Ha sido constante en los estudios culturales el interés por las prácticas y las manifestaciones culturales de diferentes grupos sociales sin olvidar las formas de vida o practica sociales.
En los inicios de los Estudios Culturales (años 60), mostraron un interés particular por analizar la cultura de los jóvenes como grupo social. En 1975 se hizo un trabajo colectivo por el Centro de Estudios Culturales Contemporáneos (CECC) sobre las diferentes manifestaciones de la cultura juvenil.
Paul Willis: Colaboró con un análisis del significado cultural del uso de las drogas entre los jóvenes. Otro trabajo de Willis publicado en 1977 se convirtió en una obra básica en los estudios culturales, de nombre “Aprendiendo a trabajar”. Estaba centrado en los testimonios de 12 jóvenes de clase trabajadora. Los testimonios estaban rescatados en los dos últimos años en la escuela pública y también en sus dos primeros meses de vida laboral. Se apoyo en la información que los jóvenes le proporcionaban antes, durante y después de empezar a trabajar.
En este estudio se hace uso del instrumento etnográfico y sus testimonios. Pero como la cantidad analizada es muy baja (12 personas), no se puede tomar como un estudio sociológico. Por último cabe mencionar, que este autor se inclina hacia lo educativo.
Otro libro muy importante fue el editado en los años 1976 con el título “Resistencias mediante mitos” por Hall y Jefferson. Se combinan el interés por los jóvenes y la educación dirigida al sector o clase obrera.
Estos dos autores se preguntan por qué estos jóvenes de clase obrera, escogen futuros laborales propios de los obreros, teniendo en cuenta que saben que no son los mejores empleos.
Hall analiza como el sistema escolar ayuda a este sistema de aceptación. No considera que estos muchachos fueron sujetos pasivos que se van llenando de ideología dominante. Él piensa que son sujetos creativos, pero sus respuestas no son potencialmente revolucionarias, porque la autoafirmación que muestran está cargada de sexismo, racionalismo, lo que se observa en el comportamiento de los chicos.
En la escuela compiten por proezas sexuales, acusan a otros de ser homosexuales, hablan de un modo barriobajero. Se hacen también agresivos lo que provoca una perpetuación, un mantenimiento del estilo propio de un obrero, aunque en ocasiones intenten reaccionar ante esto y no perecerse a sus padres.
A Willis le interesó lo que tiene que ver con los jóvenes y las clases sociales a las que pertenecen haciendo un análisis político o ideológico. Los esquemas obtenidos imposibilitan el cambio, estos jóvenes mantienen el status, lo que sorprende en gran medida a los autores de los estudios culturales.
Fue especialmente relevante el estudio de las llamadas subculturas juveniles, una categoría que casi podríamos decir que están en pleno auge, los punks, hippies, mods… que aparentemente provocan una respuesta al final de la II Guerra Mundial y una expansión a la altura de los jóvenes. Estos jóvenes serán un centro importante para los autores, que pretenden poner el valor de la cultura joven como nuevos valores, una alternativa.
Pero, ¿qué interesa?
Los modos de vida de las subculturas o mapas de significación o interpretación de la realidad. Cada subcultura entiende y actúa en una misma realidad de un modo diferente. Mencionar también que cada subcultura busca su identidad propia.
Carlos Feixa: Este autor afirma que a partir de los años 80-90 se consolidan los estudios de la juventud en Latinoamérica y en la península (España + Portugal). En Latinoamérica se sitúa en un contexto de crisis y cambios políticos, donde las investigaciones han estado dominadas por las bandas juveniles (maras, cricas…). También se hicieron trabajos relacionados con el abandono de los niños y adolescentes (chavales de la calle). El eco de los estudios culturales se dejará notar en los trabajos de los 80-90.
En la península, después de las dictaduras (en España y Portugal) los jóvenes ganan terreno, ocupan espacios de representación pública y llueven las encuestas de opinión dirigidas a ese sector de la población. Con ello se pretende detectar los valores de ese grupo emergente.
Al mismo tiempo, se dan estilos alternativos que son en gran medida imitación de los que surgieron antes en Europa, se acuña un término, tribus urbanas. Estamos ante circunstancias de comunicación nuevos, ya que la influencia de los medios informatizados va a ser muy fuerte en estos años y aumentaran las investigaciones al respecto.
Estamos ante las comunidades que viven en las redes sociales (tuenti, facebook, myspace) y mundos virtuales (second life). La influencia de los medios que conectan a los jóvenes entre si, ha fomentado lo de hablar de microculturas en vez de subculturas y de sociedades fragmentas que no se les puede atribuir resistencia y que se conectan entre si globalmente, con estilos de vida incluso marcados por lo mismo.